Los 10 lugares imprescindibles de Irlanda
Índice
- 1. Los acantilados de Mogher, condado de Clare
- 2. Temple Bar, Dublín
- 3. Howth, Condado de Dublín
- 4. Trinity College de Dublín
- 5. Dingle, condado de Kerry
- 6. Phoenix Park, Dublín
- 7. Glendalough, condado de Wicklow
- 8. Museo de la Cerveza Guinness, Dublín
- 9. Kinsale, condado de Cork
- 10. Castillo de Blarney, condado de Cork
Irlanda atrae a millones de turistas de todo el mundo con sus antiguos castillos encantados, sus lujosas mansiones, sus prados esmeralda con ovejas, sus acantilados rocosos y sus alegres y ruidosos pubs. Es fácil perderse en esta variedad de atracciones. Más información sobre los 10 lugares de Irlanda que los turistas no pueden perderse
Irlanda, un pequeño país del norte de Europa, recibe cada año unos 6,2 millones de turistas, una cifra significativamente superior a su población. Esto es un claro indicador de la popularidad de este lugar entre los viajeros. En 2011, los lectores de la famosa revista Lonely Planet reconocieron a Irlanda como el mejor destino vacacional del mundo, lo que añade un argumento más para visitarla. Según las estadísticas, el mayor número de turistas llega a Irlanda procedente del Reino Unido, Estados Unidos y Alemania.
Los viajes a Irlanda suelen comenzar en su ciudad más grande, Dublín, que alberga a casi una cuarta parte de la población del país. Esta ciudad fascina por su arquitectura única y su encanto inimitable, que la distinguen de otras capitales europeas.
Otra ciudad popular entre los turistas es Cork, conocida por su historia antigua, sus gentes famosas y sus numerosas atracciones. Irlanda tiene mucho que ofrecer a los turistas: castillos góticos medievales, majestuosas catedrales, atractivos naturales únicos, así como una rica cultura y costumbres locales. Así que siga leyendo nuestra selección de los mejores lugares de Irlanda.
Para saber más sobre cómo llegar a Irlanda y los mejores lugares que visitar, siga el enlace.
1. Los acantilados de Mogher, condado de Clare
Uno de los lugares más impresionantes del mundo son los Acantilados de Mogher, que atraen a millones de turistas cada año por su grandeza y belleza. Caminar por el sendero que bordea los acantilados ofrece vistas increíbles y grandes oportunidades para hacer fotos.
Los Acantilados de Mogher, que se extienden a lo largo de la costa de Irlanda, han sido reconocidos en repetidas ocasiones como el destino turístico más popular del país. Este lugar se ha hecho famoso por su participación en numerosos vídeos musicales, anuncios y películas, incluido el famoso éxito cinematográfico "Harry Potter y el Príncipe Mestizo". Esto ha aumentado su popularidad entre los turistas que quieren ver estos pintorescos lugares con sus propios ojos.
Los científicos afirman que los acantilados de Moger se formaron hace unos 320 millones de años. Están formados por pizarra y arenisca de Namur, que se depositaron durante un largo periodo de tiempo en una antigua cuenca marina. Con el tiempo, estos sedimentos se compactaron y se convirtieron en las capas sedimentarias que ahora pueden verse sobre el océano.
Sin embargo, estas rocas pueden ser bastante peligrosas. Todos los años se producen aquí accidentes con turistas, y este año los Acantilados de Moger se incluyeron entre las diez atracciones naturales más "mortíferas" del mundo. A pesar de los senderos seguros y las señales de advertencia, algunos turistas siguen arriesgándose a acercarse al borde.
Este lugar merece realmente todo el tiempo, esfuerzo y dinero invertidos. Una vez que lo visite, seguro que querrá volver, porque es imposible ver todo en una sola visita. Cada parada para hacer fotos o simplemente admirar el paisaje es adictiva. Además, las rocas tienen un aspecto diferente según el tiempo que haga, y llegar hasta aquí en un día soleado se considera un gran acierto, especialmente en junio y julio.
2. Temple Bar, Dublín
Temple Bar, que ocupa el segundo puesto del ranking, es uno de los barrios más famosos de Dublín. El nombre "Temple Bar" hace referencia no sólo al famoso bar, sino a todo el barrio lleno de pubs, alegres compañías y música en directo. El Temple Bar sigue siendo el lugar más fotografiado, y se puede observar la vida a su alrededor a través de una cámara callejera.
Se trata de uno de los barrios más antiguos de Dublín, donde se concentran decenas de restaurantes, bares, discotecas y tiendas. La diversión nunca para aquí, y el día de San Patricio, las calles se llenan de celebrantes cantando canciones y yendo de un bar a otro.
Temple Bar es famoso por:
1. The Brazen Head, el pub más antiguo de la capital irlandesa, abierto en 1198;
2. El Clarence Hotel, propiedad de los miembros de la banda U2;
3. Smock Alley Theatre, uno de los teatros más antiguos de Europa;
4. The New Theatre, el teatro más pequeño de Irlanda.
Este barrio es increíblemente atmosférico y divertido, por lo que sin duda merece su atención cuando visite Dublín.
3. Howth, Condado de Dublín
Howth es una acogedora localidad costera conocida por sus excelentes restaurantes y sus pintorescos paseos por los acantilados, que discurren junto al faro de Baily.
Este lugar, con una población de unos 9.000 habitantes, atrae a los turistas sobre todo por su faro con una puerta roja, al que se puede acercar uno de cerca, algo poco habitual en los faros irlandeses. Cuando hace buen tiempo, hay muchos más turistas aquí, y se puede pasar mucho tiempo haciendo fotos.
Junto al faro hay un puerto deportivo y un gran paseo marítimo donde se pueden ver focas peleteras en las aguas costeras. Este lugar es perfecto para tomar bonitas fotos de recuerdo.
Hout también es famosa por sus numerosos restaurantes para todos los bolsillos, que sirven deliciosos platos de pescado y marisco. La pesca ha sido siempre la principal ocupación de los lugareños, así que no es de extrañar que la mayoría de los turistas vengan aquí por la experiencia gastronómica.
Se puede llegar a Howth en media hora de tren desde el centro de Dublín. Un billete de ida y vuelta cuesta unos 5 euros y se puede comprar en la estación de tren.
4. Trinity College de Dublín
El Trinity College, fundado en 1592, es una de las instituciones de enseñanza superior más antiguas y prestigiosas no sólo de Irlanda, sino también del mundo. A lo largo de su dilatada historia, esta universidad ha graduado a numerosas personalidades famosas, como Jonathan Swift y Oscar Wilde. Curiosamente, el Trinity College fue una de las primeras instituciones europeas de enseñanza superior en abrir sus puertas a las mujeres.
Entre los atractivos de la universidad, ocupa un lugar especial el Libro de Kell, pero el lugar más fotogénico es la Sala Larga de la Antigua Biblioteca. Esta majestuosa sala impresiona por sus altos techos, sus estanterías repletas de libros antiguos y la atmósfera de un auténtico ambiente académico.
Los visitantes de la universidad no sólo tienen la oportunidad de ver libros y manuscritos raros, sino también de sentir el espíritu de la historia y las tradiciones académicas que se han transmitido de generación en generación. El Trinity College sigue siendo un símbolo de excelencia educativa y patrimonio cultural en Irlanda.
5. Dingle, condado de Kerry
Dingle es una de las penínsulas más pequeñas pero más coloridas del sur de Irlanda. Esta región impresiona por su escarpado paisaje oceánico, sus inaccesibles acantilados y sus sinuosas carreteras, que contrastan con pintorescos pueblos y simpáticos delfines. Uno de los lugares más populares entre los fotógrafos es el muelle de Dun Chaoin. Si tiene suerte, podrá ver un rebaño de ovejas trepando por un estrecho sendero.
Dingle, situada en la península del mismo nombre, llama inmediatamente la atención por sus coloridas casas y cuidadas calles. La ciudad se hizo famosa por un delfín que se posó en la bahía hace unos años: se erigió un monumento en su honor en el paseo marítimo. La ciudad cuenta con más de cincuenta pubs, algo sorprendente si se tiene en cuenta que su población no llega a los 2.000 habitantes.
La iglesia local de Santa María tiene un inusual campanario que se asemeja a la torre de una fortaleza. La ciudad también alberga el Instituto de Cultura Celta en una magnífica mansión antigua. Dingle está rodeada de una naturaleza pintoresca: verdes colinas a un lado y una costa rocosa al otro. En el pueblo de Gallarus, a 8 km de la ciudad, hay una iglesia paleocristiana única, considerada uno de los edificios más antiguos e interesantes de Irlanda. Cerca de allí, se puede ver la torre de un castillo que data del siglo XV, lo que añade aún más encanto histórico a la región.